miércoles, 21 de junio de 2017

LA PERVERSIÓN DE LA SEXUALIDAD Y LA SENSUALIDAD EN LA SOCIEDAD ECUATORIANA


La Iglesia colonial mantenía un estricto control sobre la vida de sus feligreses, sobre su sexualidad y hasta sobre sus pensamientos. Prácticamente no existía la vida privada como derecho de las personas, porque la Iglesia, a través de la confesión, descubría hasta sus secretos más íntimos. De otro lado, siendo no muy grandes las ciudades de Quito y Guayaquil, y muy pequeños el resto de los pueblos, todos se conocía, todos sabían las historias de todos y todo se contaba a voz en cuello, los esclavos e indios informaban a lo que veían o escuchaban a sus amos y a los sacerdotes y éstos, a su vez, daban cuenta de todo lo que pasaba a sus alrededor a las autoridades eclesiásticas y civiles. Dichas autoridades regulaban la movilización de las personas, con lo cual ejercían una forma de control general y centralizada.

Ese ambiente de control y represión en fue similar en Quito y en Lima: “Por los testimonios de los testigos (en las visitas que las autoridades realizaban periódicamente a los barrios) se nota que la vida privada era una esfera sumamente permeable, ya la vida cotidiana suponía una cercanía muy marcada entre las personas. Esto facilitaba a las autoridades los accesos a la intimidad de los personajes en cuestión.

Para la gente de la ciudad que una mujer entrara a “deshoras” en casa de un hombre solo y viceversa, que alguno de los implicados visitara con regularidad el lugar de residencia del otro, “que comieran y bebieran juntos en una misma mesa” evidenciaba la existencia de relaciones sexuales ilícitas” ( *Maria Emma Manarelli).

Contribuía efectivamente al control ideológico de la población quiteña la existencia de gran cantidad de conventos , poblados por infinidad de frailes. En 1656, el obispo Montenegro enumeraba alguno de los conventos existentes: en Ibarra, que no tenía más de setenta vecinos, había cuatro conventos; Latacunga, que solo era asiento y no llevaba a villa y tenia cuatro; Riobamba, villa de noventa vecinos, tenía cuatro conventos de frailes, uno de monjas y dos curas. En Loja había un o y en Cuenca dos.

De otro lado, era la Iglesia la que controlaba y registraba los actos civiles de las personas, desde su nacimiento y hasta su muerte; autorizaba y realizaba los matrimonios; inscribía los nacimientos, fuesen legítimos o ilegítimos; entendía y decidía en los juicios de divorcio o nulidad del matrimonio, en las demandas por amancebamiento; imponía castigos o daba la absolución de los pecados en el confesionario; y escuchaba los más ocultos secretos en el momento de la muerte. Tenía, por tanto, un control rígido y especifico sobre todas las personas de su jurisdicción, en especial de las mujeres, las cuales, frente a las dificultades de su vida cotidiana o ante la presencia de problemas sicológicos, recurrían a la ayuda y consejo espiritual de los sacerdotes. De este modo, los religiosos regían por entero la vida de la comunidad a través de la manipulación de las mujeres, lo cual adicionalmente les permitía obtener también réditos sexuales y económicos.

Uno de los ámbitos particularmente vigilados y controlados por la Iglesia era del arte y la cultura. Según la concepción eclesiástica, la única finalidad de la creación intelectual y artística debía ser el culto a Dios, a la corte celestial a los valores y símbolos religiosos, como lo prueba hasta la saciedad todo el arte de la llamada “Escuela Quiteña”, hermosa pero poco original recreación de las imágenes y temas de la pintura y escultura religiosas de España. En casi todas las expresiones de la iconografía e imaginería religiosa, las mujeres aparecen en tanto que representaciones de la virgen, de las santas o beatas de la iglesia o de humildes pastorcitos en actitud de oración.

A partir de esta estrecha conceptualización del arte, quedaban de hecho condenadas como heréticas o pecaminosas todas las demás manifestaciones del arte, inclusive las pinturas y esculturas que no respondieran al ideal religioso. Así lo prueban con abundancia de ejemplos, las célebres ordenanzas del virrey Toledo, que prohibían y calificaban de idolátricos todos los cantos y bailes de los indios, y el mismo sentido tuvieron una infinidad de decretos canónicos y pastorales eclesiásticas que condenaron, a lo largo de la vida colonial, las expresiones artísticas no religiosas, tales como la pintura y escultura profanas, la danza, el canto y baile colectivo, tanto de blanco como de mestizos y negros e indios. 



Un ejemplo relevante de esa satanización del arte no religioso lo tenemos en el famoso cuatro titulado “El Infierno”, del Padre Hernando de la Cruz, que se conserva en la iglesia de la Compañía de Jesús, de Quito, en el cual aparecen, entre los condenados por la ira divina, unas gentes en mallas de ballet,

Identificadas con el título de “bailarines deshonestos”.

Jenny Londoño López

Historiadora Ecuatoriana.

sábado, 29 de abril de 2017

LA PRIMERA ENTREGA DE PREMIOS A GENTE QUE AYUDÓ A LOS GLBT EN ECUADOR


ASÍ
 NACIÓ LA PRIMERA ENTREGA DE "PREMIOS DIONISIOS"
EN RECONOCIMIENTO Y AGRADECIMIENTO  A GENTE QUE  
COLABORABA CON LOS GLBT


La madre de un niño de apenas ocho años contagiado de sida en un hospital de Quito, encarga una curiosa tarea a un instructor de cerámica: obtener el molde tridimensional del rostro de su hijo: “Ahora él está conmigo, más tarde no lo sé”, argumentaría la madre.

El trabajo causa un tanto de molestias en el niño, puesto que le deben aplicar vendas de yeso en el rostro  por al menos de 10 minutos. El pequeño se muestra asustado, su madre le toma la mano, le canta una dulce canción y el niño se queda dormido.

Hace más de tres años este pequeño desapareció.

Este domingo Dionisios Café Teatro y País Canela rinden homenaje a los niños enfermos de SIDA con la quinta entrega de la “Mascara de la inocencia”, un reconocimiento y agradecimiento a las personas, organizaciones, instituciones y empresas que han colaborado con la comunidad LGBT”

Ultimas noticias ESTÁ NOMINADA EN CATEGORÍA  Prensa. También hay las categorías, cultura, escritores y activistas GLBT


Publicado en Ultimas Noticias – Viernes 24 de Junio del 2005

miércoles, 2 de septiembre de 2015

LA PRIMERA ESCENA DE TRANSFORMISMO "DRAG QUEEN" EN ECUADOR


Un espectáculo donde hombres se vistieron de mujeres, todas “ellas" luciendo trajes vistosos y maquilladas, se presentó en un local de diversiones, ofreciendo al público la primera escena de transformismo Drag Queen que se realiza en la capital.

El show, denominado Drag Queen (Transformado en Reina), es el primero en su naturaleza que se exhibe, tiene sus incios en los años 20, en los que en ciudades de Europa, hombres vestidos de mujer eran los encargados de abrir las presentaciones y animar al público asistente a los centros nocturnos.
En los años 40,  en Estados Unidos, los cabarés y centros nocturnos contrataban a comediantes y artistas para representar a mujeres que animen las presentaciones de obras de teatro.

La evolución siguió su camino y en los años 70, con el boom de la nueva ola disco, el Drag Queen se convirtió en un requisito necesario en toda fiesta o discoteca de moda.

Los trajes estrafalarios y grandes tacos hicieron su debú, las pelucas de colores, el intenso maquillaje, las lentejuelas y brillos le dieron una connotación mítica y espectacular a quienes representaron el show en la noche.



ARTE:

Los artistas de este tipo de shows se definen a sí mismos como artistas de  representación  el vestirse de mujer, danzar y bailar con coreografías entrenadas una y otra vez hasta lograr la perfección, es un arte difícil de ejecutar.

En nuestro país no se ha dado a conocer este tipo de presentaciones, que como alternativa a otra forma de entretenimiento resulta válida para la ciudadanía.

Sin embargo, admite que el tipo de escena no estaría destinado a toda clase de gente, se necesita tener una mente abierta y un nivel de cultura medio para aceptar una propuesta que en nuestro círculo es nueva. Quienes quieren mostrar esta faceta del teatro son cuatro ecuatorianos transformistas, estudiantes de arte y danza, que han intentado perfeccionarse en sus movimientos.


Jonathan Carrera
Publicado en “El Extra” – Octubre del 2000

sábado, 15 de agosto de 2015

LAS MINORÍAS SEXUALES SE SACAN LA MASCARA...


  LAS MINORÍAS SEXUALES SE SACAN LA MASCARA 
FRENTE A LA SOCIEDAD  Y SE ABREN MÁS ESPACIOS


Los grupos de gays, lesbianas, bisexuales, travestis y transgénero, asociados últimamente en el grupo (GLBT)  han logrado un espacio de reconocimiento en la sociedad.  Su lucha no ha sido fácil, todo lo contrario. Hasta antes de los años noventa, los miembros de este sector no solo que no eran reconocidos como sujetos pertenecientes de la sociedad, sino que además eran perseguidos. En 1990 el Congreso integró a la Constitución un artículo que amparaba a las personas que tenían distinta tendencia sexual. Se promulgó que: “Todas las personas son iguales en nuestros derechos”.

Estos grupos, a escala nacional, empezaron a tomarse las calles y plazas, incluso se unieron a los festejos del Día Mundial de los GLBT. Con esas manifestaciones lograron ganar un espacio en los medios de comunicación. Sn embargo, su mayor logro en estos últimos años ha sido lo estipulado en la Constitución aprobada en Montecristi.

Eso lo ratifican los líderes de estas agrupaciones. La normativa es más específica: reconoce la igualdad de derechos sin importar la orientación sexual. En este contexto también es importante resaltar el caso de Estrella Estévez, quien hace algunas semanas logró que se cambie el código de su sexo en la cédula de identidad. Es el primer caso que se registró en el Registro Civil ecuatoriano, luego de dilatado juicio. Su caso fue recogido por los medios de comunicación impresos ya audiovisuales, que destinaron importantes espacios para que la involucrada cuente su testimonio.


Publicado en “El Comercio” – Jueves 10 de Diciembre del 2009

miércoles, 5 de agosto de 2015

QUITO, AGOSTO 5 DE 1794


El Cielo encapotado de estrellas y la luz de Luna, iluminan el Arco de la Reina;  por donde cruza un dominico que se encamina hacia el monte Yavirac. Es Jerónimo de Alcázar y León Aragonés, camina sigiloso...

Esta historia empieza con la llegada a Quito de Trinidad Rivera y Cagigal, feriante andaluz con farra de aventurero y tahúr.

Desde que se avecindó, la gente de bien le ha colmado de invitaciones y festines, debido a su condición de cantador de coplas y sus destrezas sobre el tablado. Las verbenas  se volvían deliciosas con la magia de este músico, que con sus cuentos y artes, lograba que os quiteños degustasen la Madre Patria.

El aventurero hacia las delicias, en casas solariegas y feudos paradisíacos, donde al calor de vinos y manzanillas, mozos y mozuelas subyugaban seducidos por su majo en canto.

La Villa vivía fascinada con Trinidad, pero él estaba aburrido. Entonces escuchó la leyenda del natural Cantuña, que mentaba como éste construyó una capilla en el convento de San Francisco, con la ayuda del diablo a quien le había endosado su alma. A trinidad, se le ocurrió jugarle una chaza al cura Jerónimo, ya que por visión propia había caído en cuenta que el clérigo tenía debilidades muy profundas: el vino, el oro y su devosión nocturna por las religiosas de Santa Catalina.

Con sin  igual verborrea logró despertar la codicia del mensajero de Dios. Las señales eran precisas;
Jerónimo debía ir al misterioso monte, bien entrada la noche, luego invocaría tres veces al rey del averno. Este daría órdenes, que al ser cumplidas, por premio recibiría tres baúles, rebosantes de oro.

El dominico con la ayuda de un candil y su avaricia, ha llegado a la cima y voz en cuello:
- Diaaablo, hacedme rico!!!

Después de gritar dos veces más, una voz de ultratumba;
-Jerónimo, desnudo recostaos boca abajo!!!

Al sacerdote no le importó el frió y raudo se colocó, tal cual.
Al tanto alguien procedió a subirsele encima musitándole - Rico, rico, rico...




Jerónimo reacciona y con voz de dolor,

- Diablo, oos suplico, yo no soy un desviaooo!!!
- Ni yo soy el diablo.

Charlie Viteri
Revista País Canela - Segunda Edición - 2005

jueves, 9 de abril de 2015

EL ACTIVISMO TRANS ES EL QUE MÁS HA DADO LA CARA EN ECUADOR

Nos guste o no nos guste, las personas trans son las que más han luchado por los derechos de los GLBT en Ecuador y han dado más frontalmente la cara, sin minimizar el trabajo de varios activistas y ONGs, de los pocos que trabajan con convicción y honestidad. 



Diane Rodriguez es una activista transexual «de hombre a mujer» ecuatoriana, cuyo activismo se enfoca a favor de la homosexualidad en Ecuador. 


La activista Rodríguez, ha logrado muchas reivindicaciones en favor de los GLBTI , la principal hasta ahora ha sido la " unión de hecho homosexual", lograda con otros activistas y colectivos.

Luego de la reunión mantenida el 18 de agosto del 2014 con los Colectivos GLBTI, el presidente ecuatoriano anunció, en el enlace ciudadano número 387
, el registro de las uniones de hecho de las personas del mismo sexo como estado civil.


El 15 de septiembre del 2014, no solo se materializa uno de los acuerdos con las poblaciones GLBTI encabezados por esta activista, sino que se precede legalmente, con la primera unión de hecho de una pareja transexual en Ecuador. El logro de la unión de hecho, que inclusive se materializó como un estado civil al igual que el matrimonio de Ecuador, estuvo acompañado por protestas de grupos fundamentalistas. 




La unión civil, que no solo beneficia a homosexuales sino también a heterosexuales, "e inclusive genera los mismos derechos que el matrimonio civil", tuvo tanto impacto que no solo fue noticia a nivel continental, puesto que el logro fue difundido inclusive en países no americanos.

sábado, 22 de noviembre de 2014

LA HOMOSEXUALIDAD QUITEÑA, UNA HISTORIA ESCONDIDA

BOHEMIA QUITEÑA, años 20s 
(fuente: La Homosexualidad Quiteña, una historia escondida)


Una historia que, como casi toda la historia de lo que llamamos Ecuador, está verde, insustanciada, mal documentada... oscura como los callejones quiteños. Me viene a la mente la visita excelsa que tuvimos a inicios del siglo XIX de Humboldt y su expedición... nada está confirmado sobre las preferencias sexuales del Barón... pero se quedó en Quito mucho más tiempo del que tenía planeado.. y se llevó para el resto del recorrido, nada más y nada menos que al futuro héroe libertario Carlos Montúfar... Quedan los apuntes del sabio prusiano sobre los apetitos de los quiteños... y la nota del sabio y héroe colombiano Francisco José de Caldas... 

Pablo Palacio escribe su famoso "Un hombre muerto a puntapiés" en 1927, habría que mirar estas historias cruzadas por clase cómo funcionaban en dicha época,


A principios del siglo pasado el tanto se bailaba entre hombres, porque no estaba bien visto que las mujeres ingresaran a los salones de baile y mucho menos que bailaran de esa manera con varones. Esto no los convirtió en homosexuales, solo en hombres que bailaban entre sí

viernes, 23 de mayo de 2014

HOMOSEXUALIDAD MASCULINA EN LA NARRATIVA ECUATORIANA


Este ensayo, publicado en 2003, analiza cómo escritores (narradores) ecuatorianos del siglo XX han abordado el tema de la homosexualidad en el Ecuador. El recorrido inicia con Pablo Palacio (Un hombre muerto a puntapiés, 1927). "La homosexualidad masculina en la narrativa ecuatoriana", elabora un abordaje sistemático a aquella literatura que representa la escena homosexual. Para ello parte de presupuestos psicoanalíticos, del análisis literario y también de la observación de los discursos legales, éticos y religiosos que coexistían, casi siempre en contradicción con esas narrativas.

lunes, 9 de diciembre de 2013

HISTORIAS JAMÁS CONTADAS DEL GUAYAQUIL DE ANTAÑO


Hablar de  Guayaquil casi siempre es hablar del hombre y la mujer rebelde, o como Carlos Aurelio Rubira Infante  nos dice en su pasillo “Guayaquileño Madera de Guerrero, muy franco muy valiente jamás siente el temor”, pero hablar de Guayaquil y sus hijos también es hablar  de los y las GLBTI de los años 80 sus problemas, dificultadas, peripecias y hasta sus formas de sobrellevar a una población altamente influenciada por la Iglesia.

En este mes de JUNIO, mes de la resistencia GLBT, es interesante recordar cómo y quiénes comienzan a gestar en Guayaquil la lucha  libertaria de nuestras poblaciones GLBTI, apareciendo nombres como los de Orlando Montolla, Carlos Mora, Jairo Vinces y Angelo Anastacio Yagual.

Cada uno de estos Héroes  que sin importar  el incordio de la época, cuestionaron  la forma como se nos catalogo  por el hecho de ser Homosexuales, cuestionando de igual manera el estigma con el que  se nos etiquetó cuando el VIH-SIDA comenzó a cobrar sus primeras víctimas en el Ecuador.

Ángelo Ismael Anastacio Yagual, uno de estos héroes que aun vive en la ciudad de Guayaquil con más de 65 vueltas recorridas, estilista de profesión,  un hombre de orígenes muy humildes que emigro junto a sus padres  desde la pequeña parroquia de Posorja,  cuando  aún era un niño. Fue un niño humilde pero trabajador, que siempre sintió que el trabajo era la única manera de sacar a su familia  de la pobreza,  fue con orgullo heladero, canillista, betunero y  como dice el -todo lo que me permitiera llevar un bocado de comida a mi hogar-.

Ángelo conoció también lo que era la vida militar llego a ser uno de los primero Meritorios del Cuerpo de Infantería de Marina, experiencia que no pudo soportar por mucho, gracias a su amigo  “la china Javier” quien  logra convencerlo que no era ese su futuro.

Pasan los años  y todo lo que Ángelo conoció como una vida bohemia comienza a cambiar  cuando ya por el año 83-84 aparece una extraña enfermedad que comienza a llamársela “la enfermedad de las locas”  convirtiéndose esto en  una especie de cacería de brujas para con los –gais- y las –trans-. Las personas de la época emitían comentarios como (antes del Sida ustedes eran inofensivos, ahora son una amenaza), Ángelo junto a otros fueron víctimas de atentados, los apedreaban, les gritaban palabras soeces, fueron víctimas de una innumerable cantidad de  actos homófobos, solo por el hecho de ser –gais visibles-.
Es así como un grupo de idealistas se conocen y comienzan a realizar las primeras campañas de prevención contra  las ITS (Infecciones de Transmisiones Sexual) y el VIH-SIDA, Ángelo por su parte conformó células familiares en las peluquerías de sus amigos en  especial en la reciente inaugurada ciudadela Martha Bucaram de Roldos, siendo así como nacen las primeras campañas de prevención y buen uso del condón en el Ecuador.

Una nueva batalla se llevo a cabo por nuestro primeros activistas, esta vez la batalla era por  declarar LA INCONSTITUCIONALIDAD DEL ARTICULO 516 en su  inciso primero,  ya que hasta el año 97 todavía estaba penalizada las -relaciones homosexuales adultas consentidas-,   con penas que iban de 4 a 8 años, como lo establecía el código penal de la época,  Ángelo recuerda que el Tribunal Constitucional de esa época les solicito  mil firmas con sus respectiva copia de cedula para poder admitir a trámite el pedido de inconstitucionalidad, tarea nada fácil ya que los propios miembros de la comunidades gais eran quienes se negaban a firmar las solicitudes, por el miedo a que sus familias supieran de su orientación sexual.
El 25 de noviembre de 1997 el TRIBUNAL CONSTITUCIONAL  de esa época declara INCONSTITUCIONAL dicho artículo, convirtiéndose así al 25 DE NOVIEMBRE DE 1997  como la fecha que nos permitió ser libres del yugo opresor de los homófobos.

Un año después se logra introducir en la constitución de 1998 el artículo 23  numeral 3, donde se establecía “la no discriminación por orientación sexual”.

Esto es un poco la realidad que se vivió en el Ecuador por los años 80 y 90, realidades desconocidas por muchos e ignoradas por otros, realidades que no podríamos dejar pasar por alto, como tributo a nuestros primeros luchadores, quienes permitieron de alguna manera que hoy en día podamos tener una nación más incluyente y participativa,  un Ecuador para todos y todas.

Quiero pedirles a las nuevas generaciones, que el hecho de tener mas libertades, no quiere decir que nos podamos degenar.”
                                                                                  Ángelo Anastacio Yagual

Elaborado por:Carlos Isaías Álvarez Pacheco

jueves, 1 de agosto de 2013

LOS SEXUALMENTE DIVERSOS GANAN ESPACIOS EN ECUADOR

Grupos autodenominados provida y proderechos discrepan al defender lo que consideran sus derechos. Ambos dicen que la Constitución se los garantiza; y que unos u otros tratan de vulnerarlos. Hablan de igualdad. Pertenecen a las comunidades GLBTI y a los supuestos opositores. Estos últimos cuestionan los cambios propuestos a las leyes, como a la del Registro Civil vigente, en la cual se quiere reemplazar la palabra sexo por género.

La historia de discriminación de la población GLBTI (Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transgénero, Transexuales, Travestis e Intersex) en Ecuador es larga, pero la historia de reivindicaciones aún es muy corta”. Así piensa María, una lesbiana de 24 años que no revela su apellido para evitar el enojo o la decepción de su padre, que es policía.
Ella dice no estar preparada para hacer pública su opción sexual. Aunque entiende que lo único que la diferencia de los demás es “lo que sucede de la puerta de su dormitorio hacia adentro”, cree que es mejor tener un “perfil bajo” porque la sociedad, dice, juzga, señala y aísla a quienes no viven dentro de su “idea de normalidad”.
El reclamo público de los derechos de estos colectivos, en donde se incluye a los Intersex (antes llamados hermafroditas por tener físicamente los dos sexos), empezó en 1997 cuando se despenalizó a la homosexualidad, que castigaba con prisión a quienes la practicaban, según el Código Penal.

Esa victoria, dio origen a la primera marcha pública denominada del Orgullo Gay, realizada en Quito en 1998; y en los últimos años, a la inclusión en diversos cuerpos legales de la no discriminación por orientación sexual, la inclusión de la identidad de género; la legalización de las uniones de hecho entre personas del mismo sexo, la tipificación de crímenes de odio por orientación sexual…
Diane Rodríguez, quien fue la primera candidata transexual que participó en una elección (2013) para asambleísta en el Ecuador, sostiene que las peticiones que se hacen van más allá de actualizar las normativas secundarias con la Constitución o acuerdos internacionales.

La mayor razón que motiva a los colectivos GLBTI es la lucha por sus derechos. En el camino han tenido logros y derrotas.

Entre los aciertos, consideran el acceso a la educación fiscal sin restricción para ciudadanos como Tania, una transexual de 24 años, a quien en un colegio nocturno de Guayaquil le exigían vestirse como hombre y cortarse el cabello para aceptar su matrícula, ya que su sexo de nacimiento era masculino.


También están aquellos pedidos que no pasaron, como la sentencia desfavorable que en el 2012 recibieron las inglesas Nicola Rothon y Helen Bicknell, al pedir que inscriban a Satya, la hija biológica de Rothon (por inseminación artificial), con el apellido de ambas como madres. La acción no prosperó porque se determinó que en la ley ecuatoriana no existe la doble afiliación materna o paterna.
En Ecuador no hay cifras oficialmente sobre la población GLBTI, ni estudios o encuestas que indiquen en qué ciudades se encuentran; en qué condiciones viven o cuántas agrupaciones de este tipo existen.

La página web de la Comisión de Transición hacia el Consejo de las Mujeres y la Igualdad de Género (creado como ente gubernamental en el 2009) señala que 19 organizaciones GLBTI están inscritas en el país. En Quito hay 10; en Guayaquil, 6; y en Salinas, Cuenca y Machala cuentan con una organización, respectivamente. Diane Rodríguez dice que son más.


Por ello, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), con apoyo de organizaciones GLBTI, inició en noviembre del 2012 una encuesta sobre las condiciones de vida de esta población, cuyos resultados se conocerán en junio próximo.

En septiembre DEL 2013, activistas y colectivos GLBTI propusieron una reforma a la Ley del Registro Civil vigente, que tramita la Comisión de Gobiernos Autónomos de la Asamblea. La principal modificación es que en la cédula de ciudadanía se cambie la palabra sexo por género. Para la población trans el género es una categoría mucho más amplia, que permite identificar la opción sexual con la que una persona se define.

El sexo, creen las agrupaciones proponentes, debería ir en la ficha de identificación (partida de nacimiento) y no en el documento de ciudadanía.

“A nadie le afecta el que yo elija colocar masculino o femenino en mi cédula. Es mi identidad y mi derecho”, señala Rodríguez, quien indica que esto no afectará a los heterosexuales, que mantendrían su condición.

También se coloca una disposición transitoria a ser incluida en el Código Civil, específicamente en el artículo 222, que habla de las uniones de hecho. En el texto se reemplazan las palabras “hombre y mujer” por la de “dos personas”.
Diana Atamaint, asambleísta de PK y miembro de la mesa de Gobiernos Autónomos, apunta que lo que se ha hecho es poner a tono con la nueva Constitución y los convenios internacionales “una legislación vetusta, cargada de prejuicios y tabúes”. Recalca que ella como indígena conoce de la discriminación, el aislamiento y la negación de derechos que viven minorías como la GLBTI.

Sin embargo, hay grupos que cuestionan estos cambios.
Isabel María Salazar, directora nacional de la iniciativa ciudadana 14 Millones, Vida Familia y Libertad, piensa que esta propuesta, así como otras entregadas por los GLBTI y el feminismo extremo, atentan contra el “enfoque de familia” que debería prevalecer en las políticas públicas.

Salazar considera que se podría provocar inseguridad jurídica con estos cambios y que el fin último de las acciones GLBTI es abrir la puerta al matrimonio entre homosexuales y la posibilidad de que dos personas del mismo sexo adopten.
La iniciativa denominada 14 Millones envió, en abril del 2013, una carta a la mesa de Gobiernos Autónomos respaldada por casi 43 mil firmas. Ahí se oponen a los cambios propuestos por los grupos trans.

Posibles abusos que nazcan del mal uso de este cambio en el Registro Civil. Problemas en el sistema de salud pública originados al desconocer al transexualismo como uno de los trastornos mentales categorizados por la Organización Mundial de la Salud. Y crisis en la estructura familiar son, entre otros, los argumentos con los que este grupo esgrime para sostener su oposición.


No obstante, representantes de los colectivos GLBTI recalcan que no habría inseguridad jurídica porque el número de cédula, que es único, no variará, y con ello, la gente deberá de asumir todas las responsabilidades que ha adquirido.
El director Nacional del Registro Civil, Jorge Montaño, dice que la institución no tiene una posición ni a favor, ni en contra de los cambios que se proponen desde los colectivos GLBTI. Sostiene que los asambleístas que trabajan en la reforma deben analizar técnicamente qué datos quedan y qué datos se aumentan a la cédula de identidad o ciudadanía. Para él este documento no puede transformarse en una especie de “memoria flash”, donde se pueda almacenar toda la información de preferencias, por ejemplo, políticas, religiosas, culturales, deportivas, de los ciudadanos.

“Insisto, el documento de ciudadanía e identificación tiene un objetivo que es identificar a una persona. La pregunta que yo hago es: ¿registrar tendencias es identificar?”, se pregunta.

Elizabeth Vásquez, asesora legal de la plataforma Mi Género en Mi Cédula (pro GLBTI), califica a los argumentos de los grupos contrarios como llenos de dogmas y desconocimiento, incluso, en temas legales.

Niega que las propuestas hechas exijan derechos especiales para la comunidad GLBTI, abran la posibilidad del matrimonio homosexual o generen inseguridad jurídica. Recalca que la propia Constitución y las leyes secundarias de la República son las que ponen los límites en estos temas o a un abuso de un derecho en esencia.
Pese al avance de leyes y de acciones en favor de los colectivos GLBTI, las denuncias por incumplimiento de las leyes se multiplican. Muchos aseguran ser discriminados por su orientación sexual tanto en dependencias públicas como privadas.

Algunos ciudadanos GLBTI afirman que aún se les niega derechos universales, como atención en salud, acceso a educación y a un empleo.


Romina Contreras, de 30 años; Andrea Bravo, de 26 años, y Cristina (nombre protegido), de 20, quien estudia Marketing y Publicidad, conocen de cerca el rechazo laboral. Las tres fueron rechazadas y despedidas de sus trabajos al conocer que son transgéneros. El sexo Masculino, que dice en sus cédulas, las delata, pese a su apariencia física, que es femenina.
Diana Maldonado, coordinadora Técnica de Silueta X y activista lésbica, tuvo que interponer acciones legales (con su abogada particular) para que una jueza acepte su unión de hecho con su pareja europea.

Ella cuenta que en octubre pasado 6 notarías en Guayaquil le rechazaron su unión de hecho, alegando preceptos religiosos y no la Constitución. Lo mismo le sucedió cuando fue a pedir la visa de amparo para su pareja. Y cuando fue al Registro Civil estatal. No es la única. Historias hay muchas. En la Defensoría del Pueblo regional Guayaquil se presentaron unas 20 denuncias durante el año pasado por posible discriminación por preferencias sexuales, refiere María José Fernández, delegada provincial de la Defensoría del Pueblo. Y en lo que va del 2013, esta instancia ha intervenido en más de diez casos.
Uno de los que recuerda Fernández es un caso que sucedió en Galápagos. Allá el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos negó el derecho de residencia permanente a la pareja de un residente, al no avalar su unión de hecho.

Hay más denuncias. En una se menciona que una servidora pública obligaba a una trans a retirarse el maquillaje, a quitarse los aretes y a recogerse el cabello para poder tomarle la foto y darle la cédula.


miércoles, 20 de febrero de 2013

PROCESO POLITICO DE LOS GLBT EN ECUADOR

Las poblaciones GLBT en Ecuador, han tenido un proceso históricamente omitido, siempre al margen de los Derechos humanos, a pesar que discursivamente se diga lo contrario, la realidad es otra. Una realidad de segregación, humillación y violación que es permisible ante los ojos, incluso, más críticos del sistema hegemónico.
 
 
Sin embargo, las mismas poblaciones GLBT somos quienes nos hemos empoderado de nuestros procesos. Nuestros derechos logrados nos lo debemos a nosotros mismos, incluso a aquellos activistas que hoy ya no nos acompañan, por solo la firme convicción de un mundo mejor.
 
 
Pasa por la lucha de la despenalización de la Homosexualidad (1997), la inclusión de la No Discriminación por Orientación Sexual (1998), la inclusión de la Identidad de género y ratificación de la Orientación Sexual (2008), Legalización de las uniones de Hecho entre homosexuales (2008), tipificación de crímenes de odio por Orientación Sexual (2009), hasta el momento y quienes han tenido como precursores y actores principales para su promulgación, activistas y grupos organizados de la sociedad civil denominados por la hegemonía: minorías y/o GLBT.
 
 
Inclusive las acciones judiciales denunciadas y los cambios de paradigmas logrados como: La permisión de cedularse con cabello largo sin ajustarse a estereotipos de género (2007), la exigencia y demanda a empresas privadas por discriminación (2009), El cambio de nombres de masculino a femenino y viceversa (2009), la exigencia y cierre de las clínicas de tortura y deshomosexualización (2010), La queja en contra de un Medio de Comunicación por violación a la intimidad sexual (2010), la exigencia de montepío por jubilación de parejas homosexuales (2011), la incorporación de estudiar a GLBT en colegios fiscales (2012), Las quejas legales contra actores religiosos del medio, periodistas y Candidatos políticos homofóbicos (2011 -2012), La presentación de las reformas a la Ley del registro civil (2012), en fin los procesos son interminables y que tanto desde lo macro (Leyes Nacionales) a lo micro (Leyes y Acciones locales), los actores principales y que a su vez, se nos ha restado importancia, somos los activistas.
 
Que el atentado evidente contra nuestros derechos en el día a día ha sido fijado y permanente, que a los activistas, ya no nos basta contentarnos con dadivas o típicas tutelas hegemónicas: si merecemos, o no, nuestros derechos.
 

Diane Marie Rodríguez Zambrano
Activista LGB Trans-feminista
Primera Candidata Transexual a la Legislación en Ecuador y Sur-América.
http://www.DianeRodriguez.Net

domingo, 6 de enero de 2013

2012, TIEMPO DE RETOS PARA LOS GLBT EN ECUADOR

Los asuntos de género ya no están en el clóset de la sociedad



Desde la batalla legal en el denominado “caso Satya” pasando por la candidatización de la primera transexual, el 2012 ha estado matizado por el avance en materia de derechos de los colectivos GLBTI en el país


Redacción Sociedad

Los rostros de Helen Bicknell y Nicola Rothon -las británicas que luchaban legalmente en mayo pasado por la inscripción de su hija Satya en el país- se volvieron familiares para muchos. A estas causas e imágenes se han sumado otras, como la de Diane Rodríguez, la primera candidata transexual a un cargo de elección popular en Ecuador, y también la de Tania Cruz, la primera transfemenina que reclamó sus derechos constitucionales para que se le permitiera regresar al colegio que había abandonado años atrás y al que volvió como una mujer, luego de su proceso de cambio de género.
Estos hechos a nivel nacional, sumados a otros destacados como la visita del abogado provida Jorge Scala, el desalojo de parte de un piquete de policías metropolitanos a un grupo de personas de diferentes grupos GLBTI que realizaba una manifestación en la Plaza San Francisco de Guayaquil, así como el debate en la Asamblea Nacional de la Ley Reformatoria a la Ley de Registro Civil han transformado el 2012 en el año del inicio de varios procesos que buscan reafirmar libertades y derechos, a decir de varios líderes de diferentes colectivos en la ciudad.
“Hay que dejar algo bien en claro… no hemos conseguido nada en absoluto”, precisa Diane Rodríguez, presidenta de la Asociación Silueta X, al tiempo que agrega que este año las acciones emprendidas desde su comunidad, en diferentes frentes, ha logrado mayor cobertura mediática. Para Óscar Ugarte, vicepresidente de la agrupación que lucha por los derechos de los homosexuales, Diverso Ecuador, este año ha sido clave y muy ambicioso.
“Vemos este tiempo con optimismo porque se cumplió el primer aniversario de la ordenanza provincial de no discriminación por orientación sexual que expidió el Gobierno Provincial del Guayas. Esto es un hito porque es la primera vez que se consigue de forma local que se respeten nuestros derechos, de cara a las actitudes del Gobierno Seccional”, indica el activista.
En el marco de los derechos de las minorías sexuales y los colectivos GLBTI, 2013 es el año de la despatologización de la transexualidad, que será removida de los nuevos manuales de psiquiatría de la Organización Mundial de la Salud.
Sin embargo, Ugarte expresa que los planes para el nuevo año van más allá…
“Aspiramos a llegar a la ciudadanía plena, al goce de los derechos, a que un homosexual o una persona transexual no tengan que vivir con temor a ser asesinados o maltratados o discriminados en temas relacionados con la salud y el trabajo”, manifiesta.
Ugarte y Rodríguez coinciden en que lo más importante es apuntar a la visibilidad y que al respecto, este año ha existido mayor organización desde la sociedad civil.
“Hay que luchar contra ‘el clóset’, que ha hecho que se nos vea como que somos apenas unos pocos”, advierte Ugarte.
CIFRAS
15 años de la despenalización de la homosexualidad en Ecuador se cumplieron el pasado 25 de noviembre.
1 investigación sobre las condiciones de vida, inclusión y Derechos Humanos de personas GLBTI es realizada por el INEC.
2 países latinos (Argentina y México) permiten matrimonios gays. En Uruguay, el tema aún debe discutirse en el Senado.
2.006 fue el año en que se iniciaron los desfiles del Orgullo Gay en Guayaquil. En Quito, mientras tanto, se organizan desde 1998.
3 asociaciones agrupan a varios representantes de la diversidad sexual en la ciudad: Diverso Ecuador, Silueta X y Mujer&Mujer.

martes, 3 de julio de 2012

LOS HOMOSEXUALES ECUATORIANOS ESTAN SALIENDO DE LA OSCURIDAD

La pelea que sacó a los homosexuales de la oscuridad

Los activistas de aquella época cuentan cómo se anuló el artículo 516 del Código Penal con el apoyo de los heterosexuales. Hoy, las demandas de participación política y respeto no han muerto.



La música, la algarabía y el colorido marcaron la jornada durante la marcha por el orgullo GLBTI. Agrupaciones como Silueta X, Diverso Ecuador, entre otras, fueron parte de este evento en el centro de la ciudad ayer, sábado. Foto: Miguel Castro

La música, la algarabía y el colorido marcaron la jornada durante la marcha por el orgullo GLBTI. Agrupaciones como Silueta X, Diverso Ecuador, entre otras, fueron parte de este evento en el centro de la ciudad ayer, sábado. Foto: Miguel Castro
Redacción Sociedad

Hace 15 años, si usted era gay, lesbiana o trans, en Ecuador podía ir a la cárcel. No había que matar a nadie ni violar alguna regla, solo por el hecho de ser homosexual podía terminar encerrado durante 8 años.
Esta historia de incomprensión hacia los otros cambió por el trabajo de cientos de activistas -heterosexuales, bisexuales, trans, lesbianas, de nacionalidad ecuatoriana, colombiana y francesa-, gente que vivía entonces en Guayaquil, Quito, Cuenca, Playas y Manabí. Ellos salieron a las calles, convocaron a los medios y así convencieron a los otros de que sus derechos como ciudadanos no podían ser cortados por su orientación de género.
Esta narración de los hechos -que oficialmente no consta en los libros de historia contemporánea- la construyeron todos los que pelearon para que se declare inconstitucional el artículo 516 de la Carta Magna.
“En 1995, cuando yo tenía 40 años, empezamos a reunirnos con muchachos de diferentes partes del país, porque marginaron a unos chicos en Cuenca”, recordó Ismael “Ángelo” Anastacio, quien en su juventud aparece desfilando en fotografías por las calles de Playas, donde los designados como responsables de la ciudad les permitieron expresarse en las calles, promoviendo la lucha contra la muerte que empezó a aparecer entonces, disfrazada de VIH.
“Lo que pasó en la ciudad de Cuenca fue el detonante”, dijo Gonzalo Abarca, otro de los activistas. Se considera bisexual y conoció a las trans porque se enamoró de una de ellas. Él formó parte de la asociación Cochinelli, llamada como una vedette trans muy admirada, que vino desde Francia.
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La gota que rebasó el vaso de la tolerancia cayó en Cuenca, donde escogieron a una “reina gay” -señaló Gonzalo-, la Policía allanó el lugar donde estaban festejando y, además, detuvieron a varias personas. “Un conocido estilista de Cuenca, llamado ‘Nacho’, fue atacado sexualmente por miembros de la Policía Nacional, él lo denunció públicamente y se desató la protesta”. Entonces, aclaró, se decían gays entre ellos porque “no conocían las diferencias entre las orientaciones homosexuales”.
Si la ley consideraba a los homosexuales como delincuentes, era la Policía la que emprendía la caza: “La 9 de Octubre siempre ha sido la calle principal del mundo gay en Guayaquil”, apuntó Ismael, quien fue detenido en siete ocasiones.
“Le decían a la Policía que se trataba de un bar gay y venía la batida, nos prohibían andar en la calle 9 de Octubre. Yo pasé ocho días en prisión donde nos metían en la sala general y éramos víctimas de atropellos”, admitió. Con todo ese clima de terror encima, los activistas decidieron que la penalización no podía continuar.
Entonces, la casa de Ángelo, en la ciudadela Martha de Roldós, terminó convertida en la central del movimiento ciudadano.
Todas las personas consultadas -que entonces consiguieron firmas y públicamente defendieron la despenalización- coinciden en nombrar a Orlando Montoya, director de la fundación Equidad, como el hombre que les impulsó a darle la pelea al VIH, al prejuicio y al encarcelamiento.
De nacionalidad colombiana, Orlando comentó que la principal opositora a la despenalización fue la Iglesia católica: “Hubo gente que incluso nos amenazó de muerte, pero no detuvimos esta lucha porque estábamos convencidos de nuestra postura”.
En 1990 la Organización Mundial de la Salud eliminó a la homosexualidad de su lista de patologías, ese fue uno de sus principales argumentos para la pelea. “Decidimos presentar una demanda para que el artículo 516 del Código Penal sea declarado inconstitucional, pero nos pedían 1.000 firmas y copias de cédulas de quienes firmaban”, señaló Ángelo.
En las fotografías de aquella época aparecen pidiendo firmas y acercándose a la gente. Entonces Gonzalo trabajaba vendiéndoles mercadería a crédito, a muchas de las trans que vivían en Quito. Por eso las conocía.
También hacía de “tramitador” de boletas de libertad para ellas. “Nunca sufrí la represión, pero vi a las trans ser maltratadas en la calle”. Todos los activistas recuerdan que la comunidad heterosexual dio más firmas que la GLBTI: “Pero sé que fue por el miedo a la represión porque había que poner el nombre y la cédula”, aseguró.
Cientos de estudiantes universitarios, las trabajadoras sexuales de la calle Mariscal de Quito, la Asamblea permanente por los Derechos Humanos, los vecinos de Ángelo en la ciudadela, mucha gente firmó y, finalmente, se convirtieron en 1.400 las rúbricas que construyeron la despenalización.
“En septiembre del 97, el doctor Ernesto López, que actuó como defensor de las demandantes, presentó las firmas ante el Tribunal Constitucional y el 25 de noviembre de ese mismo año se declaró inconstitucional el primer inciso del artículo 516, por considerar que violentaba los derechos de los ciudadanos homosexuales del Ecuador”, manifestó orgulloso Gonzalo.
Al desfile del orgullo GLBTI lo recibió la Policía
Poco después de la despenalización, en 1998 se realizó el primer desfile del orgullo gay en Quito. En Guayaquil, los festivales del orgullo GLBTI empezaron en 2006: “Algunos años antes habíamos tratado de obtener la autorización del Municipio, para que nos dejen celebrar el orgullo gay, pero siempre hemos recibido negativas, así que en 2006 a mí se me ocurrió hacerlo sin permiso”, expresó Óscar Ugarte, activista y periodista.
“Era año electoral y sabíamos que nadie nos iba a tirar a los perros encima porque nadie se quiere enemistar en esos tiempos”, admitió Óscar. El festival artístico se realizó en la ciudadela Kennedy, cada año, hasta 2008.
El orgullo GLBTI llegó por primera vez, en masa, a las calles, en 2009: “Invitamos a la asambleísta Amanda Arboleda, a Gina Godoy y Octavio Villacreces (concejales)”. Todos caminaron ese año por las avenidas Olmedo y Malecón.
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De repente apareció el cordón de policías metropolitanos, que les cerró al paso a la altura del Municipio. Los representantes políticos se acercaron a los uniformados. Finalmente, les dejaron pasar. “Para nosotros, el Gobierno ha sido un colchón entre los movimientos y el Municipio, que ha sido muy proclive a hacer las cosas de forma corporativa, diciendo tú y tú sí pueden hacerlo, pero el espacio público en sí no existe porque, para ellos, el público son los escogidos”.
Quince años después de la despenalización, los activistas creen en la necesidad de tener un candidato en la Asamblea Nacional que represente sus intereses. “Pero que no sea relleno de la lista, que esté en los primeros lugares, para tener una opción”, enfatizó Gonzalo.
Ellos denuncian que no se da trámite a las uniones de hecho en las notarías públicas, que hacen falta microempresas para los desempleados y que, sobre todo, se debe cambiar la estructura de paradigmas que no los aceptan o los juzgan moralmente por su condición de género y su orientación sexual.
El desfile que se realizó ayer es el cuarto que recorre las calles de Guayaquil, sin embargo, Ángelo reflexionó sobre la pertinencia del recorrido, porque él cree que debería comenzar en el Malecón de la Bahía y terminar en el parque Centenario: “Para rendir homenaje a los próceres de Octubre, porque también nosotros tenemos un ejemplo allí de que si no batallamos y no luchamos, no conseguimos nada” opinó, mientras arreglaba su peluca de cabellos negros que utilizó en el desfile.

Desfiles se realizaron en Guayaquil y Quito
Con plumas, maquillaje de colores, altos tacones, medias de red, minifaldas y, en algunos casos, provocadores trajes, decenas de integrantes de diferentes agrupaciones GLBTI participaron este sábado en la marcha por el orgullo gay que se realiza anualmente en la ciudad.
Los carros alegóricos, chivas, carrozas y camionetas decoradas para el evento se agruparon desde las 15:00 en la calle Olmedo. El desfile recorrió varias calles del Malecón, en el centro de la ciudad, para luego avanzar por la Av. 9 de Octubre hasta llegar al parque Centenario.
“Cada año tenemos temas diferentes, tratamos de innovar para hacerlo más atractivo y nos hemos dado cuenta de que ahora es diferente, la gente nos tolera y nos comprende y hay más respeto”, dijo Victoria Gortaire, quien lucía un llamativo traje fosforescente y largas pestañas de fantasía.
“Este es un pais democrático y libre y si ellos son felices así, que lo sean”, expresó Mayra Sánchez, una de los cientos de asistentes que se amontonaron a los costados del malecón para ver el desfile que avanzaba en medio de música tecno y algarabía.
No obstante, también hubo quienes no se mostraban de acuerdo con este evento. “Esto es ridículo, primera vez que veo semejante cosa. Es un mal ejemplo, especialmente para los niños”, dijo Magaly Galarza, una señora de la tercera edad, moradora del suroeste de la ciudad.
Mientras tanto, en la capital, con banderas, globos y entrega de material informativo se recordaron los 15 años de activismo gay en el Ecuador. El punto de concentración fue la Plaza Foch, en el centro norte de Quito.
Para Eunice Arteaga, de 29 años, lograr que la sociedad vea la movilización sin atemorizarse es un avance. “El hecho demuestra que cada día se respetan más derechos y se respeta a las personas que tienen diferentes tendencias sexuales”.
En las calles, especialmente en la avenida Amazonas y Colón, a muchos sorprendió la marcha y luego la concentración. Juan Pazmiño, de 62 años, aseguró que es cada vez más difícil juzgar a las personas por su condición sexual, sin embargo el respeto debe ser mutuo.
Francisco Guayasamín, activista del movimiento GLBTI, añadió que los avances aún no son todos los que se necesitarían en el país, pero los cambios que se dieron en los últimos quince años son de impacto.
Fuente: http://www.telegrafo.com.ec/index.php?option=com_zoo&task=item&item_id=44662&Itemid=16